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lunes, 11 de enero de 2016

El Oráculo del I Ching: Los límites, las restricciones



El mensaje de la semana a través del I CHING: Los Límites (60)

El trigrama superior simboliza el Agua, lo abismal, el barranco lo emocional, enfrentarse al peligro. Finaliza el hemiciclo Yin, equilibrando y disolviendo las formas.

El trigrama inferior representa el Lago, la serenidad, lo sutil. Comienza el hemiciclo Yin, iniciando el proceso formativo.

El vaso de tierra que contiene el agua de un lago tiene una capacidad limitada, si se rebasan esos límites el lago se desborda, ocasionando daños en los terrenos adyacentes.


El Oráculo del I Ching, 60, Los límites


En la imagen vemos a una mujer, en un primer plano, sosteniendo con muchísimo cuidado un cuenco en el que parece que se le desborda la comida. Tras ella un lago de agua tranquilas, delimitado por el césped y unas rocas al fondo.

Como telón tenemos unas montañas por las que discurre agua con forma de cola de caballo. El sol brilla en lo alto, iluminando y aportando claridad a toda la escena.

El agua que discurre por las montañas también está encauzada por las escorrentías, que impiden que el  agua de deshielo se desborde y discurra por toda la superficie de la montaña de manera brava, pudiendo ocasionar daños cuando llegue al suelo.
Las aguas contenidas en una presa poseen muchísima más fuerza y energía que las aguas que discurren sin rumbo y que acaban perdiéndose por el terreno.


A los humanos no nos gustan las limitaciones porque parece como si nos acotaran el destino y nos lo dejara reducido a algo pequeño, cuando en realidad nos están marcando una senda por la que caminar, un cauce. El que esa senda tenga un fin no quiere decir que ahí se acabe todo, es más bien todo lo contrario, porque a partir de esa línea es cuando, si ponemos todo nuestro empeño y esfuerzo, superaremos los límites, llegaremos más allá de dónde nos habíamos propuesto, porque lo que sí que tenemos que reconocer es que en pocas ocasiones se llega dónde habíamos planeado, ¿por qué? Porque a medida que andamos el camino vamos creciendo y evolucionando como personas con lo que, a mitad de camino, es posible que lo que hemos aprendido en kilómetros anteriores, nos lleven a tomar otras rutas, que a su vez nos descubrirán opciones nuevas y todo ello debido a la experiencia que hemos obtenido fruto del trabajo y del esfuerzo personal para superar esos límites.

La constancia, la voluntad y la práctica hacen al maestro, por lo que también tenemos que contar con una gran cantidad de paciencia y perseverancia, sólo así superaremos ese límite.

Al comienzo del camino nos parecerá imposible alcanzar y mañana, tras superarlo, nos encontraremos con una madurez y una serenidad, que tal vez, si el recorrido no hubiera tenido baches no habríamos alcanzado.

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